El problema en planta
Tienes materia prima, troqueles, moldes, refacciones metálicas o maquinaria terminada almacenada en bodega o al aire libre; o peor aún, metales que van a viajar por barco en contenedores expuestos a la brisa marina. El óxido y la corrosión se comen la superficie en pocas semanas, manchando las piezas, arruinando tolerancias de precisión y obligándote a mandar a pulir, re-maquinar o de plano tirar material a la basura. Además, aplicar ceras negras o grasas pesadas anticorrosivas es una pesadilla porque se vuelven un chicle pegajoso que cuesta horas retirar antes de usar la pieza.




